Psiconeuroendocrinoinmunologia I – Introduccion, historia y bases científicas

INTRODUCCIÓN

Las relaciones entre la vida psíquica y la salud o la enfermedad han sido intuidas desde siempre. La sabiduría popular siempre ha afirmado que las preocupaciones, los desengaños amorosos, la angustia, el miedo conducen a la enfermedad. Y viceversa, las enfermedades, sobre todo las que cursan con dolor persistente, conducen a la depresión, a la angustia y el sufrimiento interno. 

Para los egipcios la enfermedad era concebida como un trastorno entre el cuerpo y el alma, y se trataba de un desequilibrio interior. En los tiempos del imperio Asirio-Babilónico se sostenía también que la enfermedad era originada en el interior del hombre y que sólo por el examen minucioso del alma y los pecados, la persona podía curarse. Con Hipócrates, en Grecia, se inicia la metodología médica y afirmaba que “es más importante conocer al paciente que tiene una enfermedad que conocer la enfermedad que tiene el paciente”.
Platón señalaba que “los trastornos del alma pueden desencadenar trastornos corporales”. Aristóteles también decía: “Alma y cuerpo reaccionan complementariamente una con otro. Un cambio en la estructura del alma produce un cambio en la estructura del cuerpo”. Sócrates sostenía que “así como no se pueden curar los ojos sin la cabeza, ni el corazón sin el cuerpo, de la misma manera no se puede curar al cuerpo sin curar al alma”. 

NACIMIENTO DE LA PSICONEUROINMUNOLOGIA (PNI)
A finales de 1950 y comienzos de 1960 experimentos con animales demostraron que el estrés podía afectar a la inmunidad. Ratones expuestos al estrés contraían más fácilmente infecciones y reducían sus anticuerpos. 
• Luego se investigaron como pacientes esquizofrénicos solían también tener un sistema inmunitario bajo. 
• Y por último se demostró que lesiones en el hipotálamo llevaban también a la inmunosupresión. 
• Hasta ese momento se pensaba que el S.N.C. era autónomo, pero a partir de esas investigaciones se demostró que el sistema nervioso central estaba implicado en el sistema inmunitario. 
• También se demostró que el sistema inmunitario respondía al aprendizaje condicionado. Los padres de la Psiconeuroinmunología “PNI” fueron Robert Ader, que inventó el término a finales de los 70, Basedovsky, Cohen, Solomon y Strom entre otros.
• Más adelante se vio que había otros sistemas orgánicos implicados y se acuñó el término de “Psiconeuroendocrinoinmunlogía”. Esta ciencia es una disciplina donde convergen 5 disciplinas tradicionales: la psiquiatría, la psicología, la neurología, la endocrinología y la inmunología. Además están relacionadas las neurociencias y la medicina interna. 
• Estas disciplinas tienen relación con los cuatro sistemas de control y regulación del organismo humano: el psicológico, el neurológico, el endocrinológico y el inmunológico.

 
 LOS CUATRO SISTEMAS DE REGULACIÓN

El Sistema Psicológico se encuentra expresado fundamentalmente por los circuitos límbico, paralímbico y pineal. Estas estructuras son las encargadas de la exteriorización de las conductas antes el procesamiento de las emociones.

El Sistema Neurológico, se expresa por el Sistema Nervioso Central y Periférico, fundamentalmente mediante neurotransmisores y neurorreguladores (que se encuentran en mayor número que los neurotransmisores) e incluyen, entre otros, a los péptidos hipotalámicos, enterohormonas y citoquinas.
El Sistema Endocrinológico, es el sistema de control expresado por los distintos ejes hipotálamo-hipófiso-periféricos (adrenales, timo y gónadas). El hipotálamo produce factores de liberación que son péptidos o glucopéptidos los cuales regulan en forma inhibitoria o estimulatoria la liberación de hormonas hipofisiarias, las que a su vez regulan a las hormonas periféricas. De esta forma, se vinculan y regulan las conductas endocrinas con los estímulos viscerales y /o emocionales.
El Sistema Inmunológico, posee como principal función la discriminación entre lo propio y lo ajeno. El sistema inmune y el sistema nervioso son los únicos sistemas del organismo con capacidad de memoria y de aprendizaje de sus funciones. Es decir en estado de salud no deberían cometer dos veces el mismo error. 
El intestino es le mayor órgano inmunológico del cuerpo humano: aproximadamente el 80% de todas las células inmunocompetentes del organismo se encuentran en la mucosa intestinal. El sistema inmune tiene la capacidad de recibir, procesar y enviar información al SNC. La influencia del SNC y endocrino, sobre el inmune queda demostrada por la presencia de receptores en leucocitos y factores hipotalámicos. 

Por consiguiente, estos cuatro sistemas se comunican entre si mediante diversos tipos de moléculas mensajeras: neurotransmisores, neuromediadores, neurorreguladores, péptidos, citoquinas, interleuquinas, hormonas y por otros componentes involucrados en la biología celular. Cada uno de los cuatro sistemas tiene receptores en células críticas que les permiten recibir información a través de esas moléculas mensajeras, de los otros sistemas. Así por ejemplo, las células inmunológicas y las hormonas están equipadas con los mismos receptores de señales cerebrales que las neuronas y por lo tanto son como una extensión del cerebro.

BASES CIENTIFICAS DE LA PSICONEUROENDOCRINOINMUNOLOGIA
Las evidencias demuestran que existe una continua comunicación entre los cuatro sistemas, y que es una comunicación en dos direcciones (bidireccional). Esta comunicación se realiza por dos vías: 
• la vía neuroendocrina a través del eje hipotálamo-pituitaria-adrenal, con la liberación de neuropéptidos y neurotransmisores que participan en la regulación del sistema inmune, y 
• la vía de conducción eléctrica a través del sistema nervioso autónomo, que también culmina con la producción de neurotransmisores a nivel de las glándulas adrenales. Existen hoy todas las evidencias anatómicas, moleculares y fisiológicas que demuestran esta comunicación bidireccional.

 

Las evidencias de la PNEI son de varios tipos:
EVIDENCIAS ANATÓMICAS
• Los órganos linfoides (timo, bazo, ganglios linfáticos, médula ósea, tejido linfoide) tienen receptores para las inervaciones del sistema nervioso simpático y parasimpático. 
• Las células del sistema inmune (linfocitos, macrófagos y neutrófilos) tienen receptores para hormonas y neurotransmisores.
• Ciertas enfermedades autoinmunes dependen de interacciones complejas entre el sistema inmune y nervioso.
• El sistema inmune es capaz de comunicarse con el SNC.

EVIDENCIAS FUNCIONALES
• Lesiones de algunas partes del cerebro alteran respuestas inmunológicas.
• Lesiones de la neocorteza cerebral izquierda suprimen respuestas de células T, y en cambio si la lesión de la parte derecha, este fenómeno no ocurre.

EVIDENCIAS FISIOLÓGICAS
• Los glóbulos blancos pueden producir hormonas, neurotransmisores y neuropéptidos.
• El timo, órgano central del sistema inmune, se ha definido como un “órgano neuroendocrino”, produciendo mediadores.
• Los glóbulos blancos tienen receptores en la membrana para una gran cantidad de hormonas, neurotransmisores y neuropéptidos.
• Las hormonas, neurotransmisores y neuropéptidos tienen efecto inmunorregulador.
• Las citoquinas de los glóbulos blancos tienen efecto sobre el sistema neuroendocrino.
• Numerosos estudios confirman también que los sistemas nervioso e inmunitario están en constante comunicación. De estos estudios se han podido extraer diversas conclusiones:
• La respuesta inmunitaria induce respuestas endocrinas.
• La respuesta inmunitaria induce respuestas del Sistema Nervioso Autónomo.
• La respuesta inmune induce cambios en el Sistema Nervioso Central.
• Una evidencia suplementaria importante proporcionada por Ader y Cohen (1975) es que el sistema inmunitario está sujeto al condicionamiento de la misma manera que se puede condicionar a un perro para que segregue jugos gástricos al sonido de una campanilla. (Experimento de Pavolv)
• Estos investigadores administraron a un grupo de ratas ciclofosfamida, una sustancia química que reduce la respuesta inmunológica. Al mismo tiempo, se les daba a las ratas algo de agua azucarada a base de sacarina. Tras interrumpir el tratamiento con el inmunosupresor, el número de células inmunológicas de los animales siguió disminuyendo aunque sólo se les daba agua azucarada. Se descubrió entonces que el sistema inmunológico se puede condicionar y es capaz de aprender, reaccionando directamente a unos estímulos exteriores. 

EVIDENCIAS EN EL CAMPO DE LA INFORMACIÓN BIOLÓGICA
• Finalmente, desde el campo de las neurociencias, las teorías de la Dra. Candace Pert nos ayudan a integrar la comunicación de los tres sistemas básicos en una teoría de la información biológica. 
• Según ha demostrado ella, el organismo es un circuito en el que la información fluye continuamente. Las células envían señales y otras la reciben gracias a los receptores, produciendo los cambios necesarios paras mantener la homeostasis. 
• La información es el puente entre la psique y el cuerpo, y los neuropéptidos y sus receptores son esas moléculas de la información que permiten la comunicación entre el sistema nervioso, el sistema endocrino y el sistema inmune. 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s